1 de julio de 2013

Reseña Alas para un corazón ~ David Almond

Título: Alas para un corazón
Título original: Skellig
Autor/a: David Almond           
Saga: Skellig I
Editorial: Nube de Tinta
ISBN: 9788415594130
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 208
Fecha de publicación: 20/06/2013

Enseñado en el IMM #30

Sinopsis:
Una época difícil para Michael; su familia se acaba de mudar y su hermana recién nacida tiene graves problemas cardíacos. Un día, en el sucio y destartalado garaje de su nueva casa, descubrirá un inquilino muy extraño. Un anciano harapiento llamado Skellig que se convertirá en un amigo muy especial. Michael y su nueva vecina, Mina, compartirán el secreto de la existencia de este misterioso ser que cambiará para siempre la vida del protagonista y de los suyos.

Puntuación:


Opinión:
No había leído ninguna reseña de este libro antes de ponerme con él para no tener ningún tipo de expectativa y que no me defraudara, y ha sido un acierto.

El tono general del libro podríamos calificarlo como melodramático. Michael, el protagonista, es un niño pequeño que acaba de mudarse a una casa que está medio en ruinas. Sus padres tienen mucha ilusión por arreglarla pero la madre se queda embarazada y los planes de reconstrucción se van retrasando poco a poco. Cuando la hermanita de Michael nace, está muy enferma (hasta el final del libro no descubriremos qué enfermedad padece) y el bebé pasa a ser el centro de atención de sus padres. Así que Michael tiene mucho tiempo libre y se dedica a explorar la casa. Lo que no esperaba encontrar es a un hombre en su garaje: agazapado al final del todo, entre la pared y unos baúles, habita un ser extraño que se alimenta de los insectos que le recorren el cuerpo. Al prinicpio Michael piensa que es producto de su imaginación, pero le pide a su amiga Mina que le acompañe para corroborar que ella ve lo mismo que él.

Michael y Mina empiezan a visitarle con asiduidad y se percatan de dos cosas: este hombre está muy enfermo y el garaje puede derrumbarse en cualquier momento. Deciden trasladarle a una propiedad que heredó Mina de su abuelo. Allí le van cuidando y alimentando, y poco a poco Skilleg recupera fuerzas. Al mismo tiempo, la hermana de Michael es ingresada de nuevo porque no termina de ponerse bien. Y misteriosamente, la noche en que Skilleg desaparece, el mundo de Michael cambia para siempre.

Como todos los libros de esta editorial, se trata de un libro de los que te hacen reflexionar tocando tu fibra más sensible. El hecho de que el protagonista sea un niño hace que no sea tan trágico, pero vas descubriendo situaciones que en circunstancias normales te partirían el corazón. Lo que más me ha gustado del libro es la parte de las alas, la pregunta constante que hace Michael a los adultos: ¿para qué sirven los omóplatos?


Recomiendo este libro a aquellas personas en busca de una historia tierna, sentimental, que habla de ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, y con un final muy feliz.